Discursito ñoño:
Bueno, para empezar os quiero confesar que cuando me dijeron que iba a venir aquí, le dije a mi tutor que por qué me había tocado uno de los sitios más lejos y con el peor horario de todos. Al final me mentalicé y pensé que no era para tanto y era yo que soy un poco dramas. Fuisteis muy flexibles con ese tema y os doy las gracias porque me habéis dado libertad en el horario y en los días de teletrabajo. Problema mío el tener una obsesión con el gimnasio y tirarme ahí tres horas diarias.
El primer día que vine estaba super nervioso pero a la vez con ganas de empezar y de hacer cosas nuevas y de conocer a mis compañeros. Recuerdo que mis primeros días fui un poco callado, me limitaba a hacer el trabajo que me mandabais y si lo acababa pues pedía más, para desgracia vuestra que teníais que estar pensando en mandarme cosas todo el rato.
Aquí he aprendido mucho, tanto cosas de informática como cosas que no han tenido nada que ver pero que también me han servido para mi aprendizaje. Siento que el tiempo aquí se me ha pasado super rápido y espero al menos haberos servido de ayuda con todos esos proyectos que tenéis tan chulis.
Quién me diría a mí al principio que acabaría conociendo a gente tan guay y que sabe tanto. De verdad que yo no pensé que esto sería así, es que ni imaginármelo. Trabajar en un ambiente tan guay es lo mejor porque trabajas contento y yo he acabado levantándome a las 7 de la mañana todos los días con ganas de venir a trabajar.
Quiero deciros compañeros y jefes que gracias por tratarme como a uno más y acogerme con tanta alegría aunque sea un becario pesado, por estar tan atentos siempre, por haber hecho de estos tres meses algo que probablemente recuerde durante mucho tiempo por lo bien que me lo he pasado y por lo bien que me habéis tratado aquí. Por mi parte nos veremos fuera. No solo me he llevado buenos compañeros, también amigos. Sois geniales. Os voy a echar mucho de menos y espero que al menos haya dejado una pequeña huella en vosotros.
Vuestro querido becario, Luis.